Vida Humana Internacional pide
al Rey de España que no firme ley del aborto
WASHINGTON D.C., 03 Mar. 10 / 06:49 pm (ACI)
El P Thomas J. Euteneuer, Presidente de Human Life International
y de su rama hispana, Vida Humana Internacional, ha enviado un
llamado al Rey Juan Carlos de Borbón de España a
que demuestre "liderazgo moral" y se niegue a firmar
la nueva ley del aborto aprobada por el senado español.
"El mundo está a la espera a ver si el Jefe de Estado
de España, Juan Carlos de Borbón, abdicará
de su liderazgo moral ante la nación y firmará la
condena de muerte de millones más de bebés españoles
que serán destruidos por medio del aborto", dice el
comunicado.
El P. Euteneuer señaló que el Rey "ya ha sido
cómplice de la muerte de millones de bebés por nacer,
cuando firmó la primera ley abortista de ese país
en 1985, y de otra legislación inmoral cuando autorizó
con su firma el ‘matrimonio’ entre personas del mismo
sexo en el 2005".
El Director de HLI recuerda que el Rey, como Jefe de Estado "al
tomar posesión de su cargo, no pierde los derechos y deberes
que son inherentes a la persona humana. Uno de esos derechos es
actuar siempre de conformidad con su conciencia. Juan Carlos de
Borbón se ha declarado Católico en muchas ocasiones,
por lo tanto tiene el derecho y el deber de actuar de conformidad
a su consciencia Católica".
"Todos los reyes católicos de España, especialmente
Fernando e Isabel, se horrorizarían ante la posibilidad
de firmar una legislación tan asesina y se levantarían
a juzgar con severidad a un rey que abdicara de su responsabilidad
moral ante su pueblo por medio de ese tipo de acto", dijo
el Padre Euteneuer.
Existen precedentes en cuanto a la objeción de conciencia
contra legislaciones inmorales en la realeza europea. El año
pasado, el Gran Duque Enrique de Luxemburgo sufrió el retiro
de sus poderes al negarse a firmar un proyecto de ley que pretendía
legalizar la eutanasia en Luxemburgo. De forma similar el Rey
Balduino de Bélgica renunció a su cargo durante
dos días, en 1990, para no firmar la legalización
del aborto por parte del Parlamento Belga.